Al principio del embarazo, la placenta produce unas hormonas que hacen que el organismo sufra una serie de trasformaciones como la falta de apetito y náuseas.
Estas variaciones presentan fenómenos en las que los alimentos que antes les gustaban a las embarazadas sean en el estado actual insoportables para ellas o que, por el contrario, se den unas exageradas ganas de comer alimentos ácidos o dulces.

A veces, los antojos son carencias

Cuando un antojo se vuelve muy repetitivo, se considera que hay una carencia en el organismo o el inicio de un trastorno fisiológico. Normalmente se relaciona con falencias nutricionales o vitamínicas en el organismo.
?No te quedes sin hacer tu Ecografía y separa tu cita desde hoy a nuestro número.
? 984 840 625

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.