Las glándulas de Bartholin son dos pares de glándulas localizadas en los labios menores, cerca de la vagina. Su función es producir un líquido mucoso utilizado para lubricar y humedecer la vulva y la parte exterior de la vagina, especialmente durante las relaciones sexuales. Hay dos problemas de la glándula de Bartholin que son relativamente comunes: la formación de quiste o absceso, este último un proceso también llamado bartolinitis. Ambas complicaciones se presentan generalmente cuando hay una obstrucción de la salida de la glándula que impide el adecuado drenaje de los líquidos.

Quiste de Bartholin

Si el orificio de salida de la glándula de Bartholin se queda obstruido, se obstruye  todo el moco producido por él alrededor de la propia glándula, creando un quiste, que no es más que un tumor con contenido líquido en su interior. Este quiste es llamado quiste de Bartholin. Alrededor del 2% de las mujeres en edad fértil desarrollan el quiste de Bartholin. Los niños generalmente desarrollan este problema porque las glándulas de Bartholin no desarrollan hasta la pubertad. Del mismo modo, los quistes son poco comunes después de la menopausia, porque las glándulas tienden a atrofiarse y perder la función con la edad.

Cuando el quiste crece más allá de 1 cm de diámetro, y este proceso puede tardar de meses a años, la mujer puede notar la aparición de un pequeño tumor (un bulto) en uno de sus labios menores. El quiste en estos casos suele papable y visible, pero sigue siendo indoloro. Quistes mayores de 3 cm de diámetro pueden causar alguna molestia al tacto o durante las relaciones sexuales. Cuanto mayor es el quiste, mayor será la posibilidad de él causar molestia, inclusive al caminar o sentarse.

Ningún tratamiento es necesario en casos de quistes asintomáticos. El paciente solamente debe  mantener el área limpia para evitar la contaminación. En la mayoría de los casos, el quiste desaparece espontáneamente después de algunos días. Si el quiste crece mucho y está causando algunas molestias físicas o estéticas, puede ser drenado a través de una pequeña incisión.

Absceso de glándula de Bartholin

El absceso de la glándula de Bartholin es una complicación que se presenta cuando el líquido atrapado dentro del quiste de Bartholin se contamina con bacterias y se convierte en purulento. Esta complicación también es llamada bartolinitis, cuyo término significa inflamación de las glándulas de Bartholin.

La bacteria que más comúnmente infecta el quiste y provoca absceso de la glándula de Bartholin es la Escherichia coli, la misma que generalmente causa cuadros de infección del tracto urinario. Las bacterias que habitan normalmente en nuestra piel, como estafilococos y estreptococos, también pueden ser la causa. Las bacterias que causan la gonorrea y la clamidia, dos enfermedades de transmisión sexual, también pueden ser el agente infeccioso responsable de la formación del absceso.

A diferencia del quiste, el absceso es un tumor que causa síntomas intensos. El dolor, hinchazón, enrojecimiento y calor son las principales características del cuadro. La fiebre no es tan frecuente y solamente se produce en aproximadamente el 20% de los casos. En algunas situaciones, el absceso puede drenar espontáneamente, liberando un líquido claramente purulento. Al vaciarse, los síntomas suelen desaparecer.

El absceso de la glándula de Bartholin, habitualmente, requiere intervención médica. Si el absceso es pequeño y poco doloroso, la lesión puede tratarse con baños de asiento regulares con duración de 15 minutos, 3 a 4 veces al día. Este procedimiento ayuda en el drenaje espontáneo del pus.

En la mayoría de los casos, sin embargo, el absceso necesita una intervención médica, como el drenaje quirúrgico o la extirpacion de la glándula mediante dos tecnicas, con balón y sin el mismo.  La aplicación del catéter balón se realiza posterior a una incisión en el quiste o absceso para drenar su contenido, posteriormente se inserta el catéter con balón sin inflar y ya inserto se inflará el balón y se comenzará a separar la glandula de a pocos y suturar finalmente; para este procedimiento hay que tener en cuenta que el tejido de la zona en la paciente tiene que estar ya tratado para l ainflamacion e infeccion. Para el segundo, lo que se necesita es comenzar a cortar la glandula quirugicamente hasta sacar su totalidad y posteriormente suturar.

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